Casa FOA: Pensado para millennials

Por la Arq. Carla Corea

La tradicional exposición, organizada por la Fundación Oftalmológica Argentina, muestra en su edición 2017 las tendencias dirigidas a las nuevas generaciones que buscan optar por una forma de vida más fresca, relajada y armoniosa.

Casa FOA, la tradicional exposición nacional de arquitectura, diseño interior y paisajismo, abrió sus puertas el pasado 15 de septiembre en su nueva sede ubicada en Luis María Campos 1336. La casa elegida es una típica construcción en altura de los años 50 que personifica de manera impactante el espíritu eclético de aquella época y se nutre de las últimas tendencias del diseño local.
La exhibición, que podrá visitarse hasta el 16 de octubre, cuenta con 4.000m2 donde se distribuyen las áreas de interiorismo (1.750ms) y paisajismo (2.250m2). Además, sus cinco plantas de 350m2 están divididas arquitectónicamente piso por piso a modo de organizar las distintas etapas de la vida, comenzando por cómo viven los millennials, las parejas jóvenes y también las adultas (siempre visto desde el interiorismo).

Donde habitan los millennials
¿Qué buscan los millennials en la decoración y organización de su hogar? En todos los diseños de Casa FOA dedicados a este público, predominan los espacios abiertos y la funcionalidad. Abundan los colores calmos que acompañan la tranquilidad (terreos y neutros). La naturaleza también juega un papel muy importante y siempre armoniza los espacios. Las plantas nutren, alimentan y purifican el aire lleno de nuevas tecnologías.
El millennial tiene su estímulo en un dispositivo no en una pared. Necesita que su lugar lo acoja en un ambiente de tranquilidad para contrarrestar toda esa actividad que tiene en el trabajo o en sus hobbies.
Se ven espacios reproducibles a nivel cotidiano. Resuelven la problemática del espacio creando muebles contenedores y camaleónicos que se adaptan a lo que suceda dentro del espacio habitacional.

Al descubierto
Se destaca el Espacio #11 de Mercado Libre, materializado por Malena Perkins (diseñadora) y Tomas Magrane (arquitecto), quienes utilizaron en este loft un material que normalmente solo se ve en la etapa de hormigonado y luego pasa solamente a ser parte de la estructura . Hablo de los hierros de construcción. Y si bien la idea del espacio es hablar del sitio, nosotros quedamos encantados con su uso como material que unifica el espacio desde la división y apoyo. ¿Irónico no? Unifica dividiendo. Intercala llenos y vacíos. La permeabilidad de una estantería, que juega con la fragilidad visual que da la esbeltez del material y a la vez la rigidez extrema del noble hierro.

Diseño, texturas y color se unen para dar, con recursos simples y creativos, vida a paredes, muebles y accesorios que integran este espacio.

Hoffice, la evolución del Home Office
Dentro de las propuestas de home office encontramos el Espacio #19 del Estudio PQR que busca crear un lugar compartido de experiencias, casi un co-working flexible y llevando a aquellos que trabajan desde bares a un lugar de trabajo compartido, acogedor con comodidades no solo tecnológicas sino también de habitabilidad.
Ya no es solo un home -office donde solo uno trabaja desde casa, invita a compartir ese espacio, a traer no solo la oficina propia, sino ajena y no dejar la calidez del hogar.
Posee una biblioteca con rieles ocultos con un plasma de 50” en el centro, una columna de lockers, una pequeña zona de kitchenette, una zona de relax con enchufes y puertos USB y escritorios corredizos con ruedas de aluminio.

Eco friendly
En todas las áreas, el verde siempre presente. Muchos espacios donde la bicicleta tenía su lugar de guardado incluido, porque todo apunta a que el millennial tome conciencia más allá de la pantalla de su celular o su notebook. Que el medio ambiente sea parte de su vida, aunque casi no lo vea. Que se desconecte de los cables y se conecte a la naturaleza.

Tecno oculta
Espacios donde la tecnología no solo innova sino que intenta pasar desapercibida, ocultando la pantalla detrás de cuadros o transformándose en espejos. Ya no buscan ser el foco de atención, sino que se repliegan en función del diseño y la habitabilidad. Ya no se ostenta tener un enorme plasma de 52”, sino que el mismo queda “escondido” detrás de un pseudo espejo. El vidrio como testigo, oculta según se disponga un placard y la privacidad empieza a ser translúcida.

Afuera, sin límites
El exterior lo componen espacios flexibles donde la tierra trepa a la pared de manera orgánica, acompañado por chapas perforadas que le dan movimiento y límites a la naturaleza que desborda.
Crea ilusiones ópticas donde no se sabe si lo que uno ve es el horizonte o una pared.

Author: Revista Obra

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